¿QUÉ ES BUJINKAN?

“La Casa del Guerrero Sagrado”

Bujinkan Budô TaiJutsu es una organización compuesta por 9 tradiciones, también llamadas escuelas, marciales (RyûHa).

Fue fundada en la década de los años 70’s del siglo pasado, por el actual Sôke Dr. Hatsumi Masaaki, quién la bautizó con este nombre en honor a su mentor, Takamatsu Toshitsugo, mejor conocido como el “Tigre de Mongolia”, quién desde niño comenzó a estudiar artes marciales bajo la tutela de su abuelo, el Maestro Toda Shinryuken Masamitsu, jefe de familia con Herencia Samurai.

Tras el fallecimiento del Maestro Takamatsu, el Sôke Dr. Hatsumi Masaaki, hereda los pergaminos y todo el conocimiento relacionado con estas 9 escuelas:

Togakure-ryû Ninpô Taijutsu (戸隠流忍法体術)

Gyokushin-ryû NinpôTaiJutsu (玉心流忍法)

Kumogakure-ryû Ninpô TaiJutsu (雲隠流忍法)

Gyokko-ryû Kosshijutsu (玉虎流骨指術)

Kotôryû KoppôJutsu (虎倒流骨法術)

Gikan-ryû Koppôjutsu (義鑑流骨法術)

Shinden Fudô-ryû DakentaiJutsu (神伝不動流打拳体術)

Takagi Yôshin-ryû JūtaiJutsu (高木揚心流柔体術)

Kuki Shinden-ryû Happô BikenJutsu (九鬼神伝流八法秘剣術)

Cada escuela ofrece un estilo de combate diferente, por ejemplo: 3 de ellas se enfocan completamente al Ninjutsu. Las demás, son escuelas Samurai o bien, pertenecieron a otras fuentes o métodos de combate antiguos.

El estudio de éstas técnicas, así como su comprensión y dominio, conlleva un deber constante y requiere de muchos años de entrenemiento.

En cada una de ellas, se busca un equilibrio, físico, mental y espitirual, que nos permita adaptarlas de manera natural a nuestra vida cotidiana y así, seguir la senda del Budô, “El Camino del Guerrero” y tratar de alcanzar el FudôShin, (”El Corazón Inmutable), lo que podemos interpretar como una personalidad que no se permite ser : Agredida, engañada o manipulada.


VESTIMENTA

Los practicanes deben utilizar un uniforme (KeikoGi ó Gi) en color negro. Aunque está permitido que las mujeres porten un Gi, ya sea en color rojo o en color púrpura, esto queda a consideración de cada instructor al frente de su propio Dojo.

Se utiliza también un calzado tradicional japonés llamado Tabi, el cual tiene una división en la punta para separar el Dedo Pulgar, de los demás dedos de cada pie.

Se debe portar el escudo, “Bujin” en la parte frontal de “Gi” a la altura del corazón.

En Kaimei Dôjô, solo hay cuato colores de cinta: Blanca, Verde, Roja y Negra. También se debe portar el parche de Kaimei Dôjô, en la manga izquierda a la altura media entre el hombro y el codo.

El cambio de color de cinta blanca a otro color, se da una vez que el alumno aprueba su exámen de 8° Kyô. La tradición señala que los hombres pueden portar la cinta de color verde y las mujeres la de color rojo.


GRADOS

En el caso de los grados. Existen 10 grados “kyû” antes de que el alumno adopte el cinturón negro.

Generalmente los practicantes inician en lo que se denomina “MuKyû”, “Sin grado”, cuando su instructor lo considera viable, el alumno presentará un exámen para acceder a su primer grado, 10º Kyû. Cada grado, requeire de una evaluación previa y se enumeran de manera descendente, desde el 10º Kyû hasta el 1° Kyû.

Posteriormente el alumno presentará un examen para acceder al cinturón negro y obetener el grado de ShôDan (Primer Dan). En adelante, los grados se enumeran de manera ascendente hasta llegar a 15°Dan.

Para que el alumno pueda accedar a 5°Dan, debe someterse a una prueba llamada “Sakki Test”. En caso de superarla, obtendrá el Grado de Shidô Shi, lo cual, lo faculta como alumno directo del Gran Maestro: Sôke Dr. Hatsumi Masaaki y se le encomiende el deber de dar clases como instructor bajo el certificado de ShidôShi Kai.

A los alumnos que llegan a 10°Dan en adelante, se les otorga el nombre de ShiHan. Y dependiendo de los años de entrenamiento, el alumno puede acceder al grado de DaiShihan, el grado más alto otorgado por Bujinkan hasta ahora.

En Kaimei Dôjô, tenemos la fortuna de que nuestro maestro, Carlos Bautista, cuenta con el grado de Dai Shihan desde 2018.

¡Importante! Sin distinción alguna, cada diploma o certificado, por cada uno de los grados, desde grados Kyû, grados Dan, incluyendo ShidôShi Kai y Dai Shihan, solo pueden ser expedidos en la Sede Mundial de Bujinkan, por puño y letra del Gran Maestro: Sôke Dr. Hatsumi Masaaki y por los canales administrativos de la oficina de Bujinkan.

Ningún otro instructor, dentro o fuera de Japón, está facultado para otorgar, firmar o expedir grados a nombre de BujinKan.

Se recomienda a las personas que deseen estudiar de manera correcta y sin nungún riesgo para su integridad física, verificar que su instructor cuente, cuando menos, con el certificado oficial de ShidôShi Kay, expedido desde la sede Mundial.


¿ES UN DEPORTE?

No, no es un Deporte. En BujinKan no hay competencias de ningún tipo, y aunque existen grados y jerarquías, éstas no se representan ni se ostentan como trofeos.

BujinKan Budô Taijutsu, es una disciplina marcial en toda la extesión de la palabra. Sus técnicas corporales y filosofía, no se enfocan a obtener victorias o reconocimientos personales, ni beneficios monetarios directos.


¿TODOS PUEDEN PRACTICARLO?

El entrenamiento en BujinKan es completamente incluyente. La práctica misma de cada técnica no representa ningún prejuicios de edad, sexo, fuerza ni tamaño, ya que su estudio se enfoca en comprender el entorno en el que vivimos, aprender a distinguir situaciones de peligro y en consecuencia, generar las estrategias mentales y corporales correctas para sobrevivir.


¿A QUÉ SE PARECE?

Aunque a simple vista el entrenamiento pueda tener similitudes con algunas técnicas e incluso deportes, no es comparable con ningún sistema de pelea, combate, deporte o arte marcial moderno.

Cada una de las técnicas que la conforman, fueron provadas en batallas que incluso, se encuentran en los libros de historia y ayudaron a forjar una nación que prevalece hasta nuestros días, Japón.

A diferencia de otras técnicas, el entrenamiento se adopta como una entidad cambiante y alimentada por diferentes vías. Cada una representa un proceso de aprendizaje, autoconocimiento, evolución corporal y espiritual, cuyo objetivo primordial es sobrevivir y no como una única vía rígida, cuyo objetivo sea engrandecer nuestro propio ego.